Este sábado 21 de enero tocaba visitar al segundo en la clasificación del grupo, el Erandio
Anticipando lo que sería un gran partido tuvimos el privilegio de que el mismísimo Koikili, a cargo de la megafonía del campo, nombrara la alineación de los equipos como si de un Madrid-Barça se tratara. (Luego en las cuentas de los goles anduvo algo más errado. Aprendez chicos; aunque juguéis bien no olvidéis las mates..) Comenzó el partido y, como un vendabal el Erandio no dejó pasar a La Salle de medio campo durante la primera mitad de la primera parte. En un acoso constante, y después de dos tiros a puerta, pase de banda y espléndido remate pegado al palo que hace el 1-0. Poco después, en la única oportunidad de la Salle, un gran tiro de fuera del área pilla despistados a la defensa y portero, lo cual lleva al empate. Pero siguió la presión del Erandio, cuyo delantero, después de recibir un pase bombeado al área, volvió a batir a nuestro portero. Afortunadamente al poco un balón que se escapa al portero del Erandio lo rematamos a gol volviendo a empatar el partido. Y, a partir de ahí el partido cambió. Presionando y buscando los pases entre líneas, se puso en evidencia al Erandio y, poco antes de terminar, se produjo el 2-3 de un excelente tiro de falta que se coló entre la barrera y el poste. No se descompuso el Erandio y la segunda parte se jugó de poder a poder. El Erandio manejando la pelota y combinando con maestría, y La Salle, todo el equipo a una, defendiendo, presionando y buscando la contra rápida. El esfuerzo del equipo local se vió impotente ante la muralla defensiva de La Salle quién, más peligroso, volvió a marcar en una contra poniendo el 2-4 en el marcador. Si la primera y segunda parte fueron de un gran esfuerzo e intensidad, la tercera mantuvo, si no superó, la de las anteriores. Apretó el Erandió, acosó y atacó para ser rechazado repetidamente por una defensa férrea y un portero infranqueable. Llevó la Salle la mejor oportunidad en un tiro de mucha malicia, que casi entra. Y si no había ya bastante emoción, una vaselina del Erandio acabó en un 3-4 que puso el partido al rojo vivo.... jugada colectiva de la Salle con tiro y parada del portero local.. remate de cabeza alto del Erandio a pase de veinte metros... El público encandilado por el espectáculo y emocionado por la tensión que no cedió hasta el 3-5 definitivo, que llegó en una de las varias oportunidades de nuestro equipo. A pesar de estar ya todo resuelto, un meritorio y combativo Erandio acabó el partido con un fuerte chut con paradón rechazado a la cruceta del poste. Un traca final a un partido de muy alto nivel y emoción. Felicidades a todo el equipo porque no hubo jugador que no se dejara la piel en el campo. Jugando y luchando así este equipo no tiene límites. Parece que la terapia de choque del entrenamiento de la semana pasada (preferimos no indagar sobre los detalles de la misma) ha dado su fruto.








