Derbi local jugado el sábado de poder a poder contra los blanquiverdes de Sani.
Partido embarullado, marcado entre otras cosas por la baja de Dani bajo los palos por lesión al final del segundo tiempo. Su puesto fue cubierto con solvencia por Haritz que nos regaló un par de buenas intervenciones, demostrando que tenemos banquillo de cancerberos. Los locales dominaron el partido, pero no el marcador, gracias al empuje y las ganas de todo el equipo amarillo. A pesar de ir siempre por detrás, los chavales de Gorka y Álvaro no dieron nunca por perdido el choque, y se colocaron a tres minutos del final con un 5 a 4 que puso los nervios de punta en las dos aficiones. Finalmente no pudo ser, pero quedó claro que se dió todo en el campo, y eso es importante. La actitud, en este caso, sobresaliente. El próximo fin de semana encuentro en Etxezuri con uno de los gallos del grupo, el Loyola Indautxu. Seguimos¡¡








